Insurgencia estética: Viridiana contra Parasite

Considerar insurgencia estética a una película exige un criterio material y verificable, no una etiqueta honorífica para obras que "tocan temas fuertes". La insurgencia no se decide por una temática, sino por el antagonismo material entre una operación formal y un régimen de legitimación.

Considerar insurgencia estética a una película exige un criterio material y verificable, no una etiqueta honorífica para obras que "tocan temas fuertes". Es simple: una temática radical puede ser idéntica en dos películas y, sin embargo, una operar como choque real contra el orden que administra el cine y la otra operar como mercancía crítica perfectamente integrable. El problema no es semántico, es de estructura. El cine no es un espacio abstracto donde "las ideas" circulan libres, es una práctica atravesada por propiedad, trabajo, financiamiento, instituciones, censura, distribución, crítica profesionalizada, festivales y un mercado internacional del prestigio que convierte el valor cultural en capital transferible. Si no se mide la relación de una obra con ese conjunto la insurgencia en…

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